Cloro

Si bien el cloro se usa para desinfectar el agua y hacerla segura para beber, la exposición a altos niveles de cloro o sus subproductos puede causar problemas respiratorios, irritación de la piel y exacerbar afecciones como el asma.

Cloro en el agua del grifo

El cloro es una sustancia química que comúnmente se agrega al agua del grifo para desinfectarla y hacerla segura para beber. Es un paso esencial en el tratamiento del agua porque mata bacterias, virus y otros microorganismos dañinos que pueden enfermar a las personas. El cloro se ha utilizado con este fin durante más de un siglo porque es muy eficaz para destruir estos patógenos dañinos.

Subproductos de la desinfección (DBP)

Cuando se agrega cloro al agua, reacciona con la materia orgánica natural, como hojas o algas en el agua, y forma compuestos llamados subproductos de la desinfección (DBP). Algunos DBP comunes incluyen trihalometanos (THM) y ácidos haloacéticos (HAA). Si bien el cloro en sí es necesario para la seguridad del agua, los DBP pueden plantear algunas preocupaciones.

Preocupaciones de salud

La exposición prolongada a niveles elevados de ciertos DBP en el agua potable se ha asociado con algunos riesgos para la salud. Estos riesgos incluyen una mayor probabilidad de desarrollar ciertos tipos de cáncer, como el cáncer de vejiga y colorrectal. Sin embargo, es esencial tener en cuenta que estos riesgos generalmente están asociados con la exposición prolongada a niveles muy altos de DBP, a menudo mucho más altos que los que normalmente se encuentran en el agua del grifo tratada.

Regulación y Monitoreo

Para garantizar la seguridad del agua del grifo, agencias reguladoras como la Agencia de Protección Ambiental (EPA) de Estados Unidos han establecido pautas estrictas para los niveles permitidos de DBP en el agua potable. Las plantas de tratamiento de agua deben monitorear y controlar los niveles de DBP para mantenerlos dentro de límites seguros.

Reducir la exposición a la PAD

Hay formas de reducir la exposición al DBP por el agua del grifo:

- Uso de filtros de agua: Algunos filtros de agua, como los filtros de carbón activado, pueden ayudar a reducir los niveles de DBP en el agua potable.

- Permitir que el agua repose: Algunos DBP son volátiles y pueden disiparse si dejas el agua del grifo sin tapar por un tiempo antes de usarla para beber o cocinar.

- Cambiar a métodos de desinfección alternativos: algunas plantas de tratamiento de agua están explorando métodos de desinfección alternativos que producen menos DBP, como el tratamiento con ozono o ultravioleta (UV).

Conclusion

El cloro y la formación de DBP son aspectos esenciales para garantizar la seguridad del agua del grifo desinfectándola. Si bien existen algunos problemas de salud asociados con niveles muy altos de DBP, las pautas regulatorias vigentes tienen como objetivo mantener los niveles de DBP en el agua del grifo dentro de límites seguros para proteger la salud pública. Si tiene inquietudes específicas sobre la calidad del agua en su área, puede solicitar informes de calidad del agua a su empresa de agua local o considerar el uso de sistemas de filtración de agua para mejorar aún más el sabor y el olor del agua del grifo.